LA HABANA.- "Estoy comiendo bien, estoy bien atendido y con mucho ánimo", afirmó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al hablar en un programa en directo de la televisión cubana, en la noche del viernes.
El mandatario remarcó que se encuentra en "franca recuperación", "alegre y optimista", tras las dos operaciones a las que fue sometido en La Habana. Reiteró que fue el líder cubano Fidel Castro quien lo convenció a quedarse en la isla y a someterse en la segunda operación cuando le detectaron cáncer. Está internado desde el 10 de junio, sin fecha posible de regreso a su país, pese a que el vicepresidente venezolano, Elías Jaua, afirmó que volverá a Caracas antes de que se cumpla el plazo legal máximo de 180 días que establece la Constitución para su ausencia.
Oficialmente, no ha explicado la localización del tumor canceroso ni el tipo de tratamiento que está recibiendo o su duración.
"Estoy tranquilo porque Fidel es el que está al mando (del equipo médico), es mi médico superior. Si no fuera por él, les juro que me hubiera ido a Caracas con esa dolencia. Quien sabe en qué laberinto estaría ahora", agregó Chávez. Insistió en que "nadie se esperaba" su enfermedad, pero que se está recuperando: "nos estamos sobreponiendo, viviendo como seguiremos viviendo, esto nos va a fortalecer; estos días han sido de recuperación franca y estamos seguros de que saldremos de esto también".
Un simple ejecutor
Jaua reiteró que el jefe de Estado está en "plenas condiciones" para ejercer el mando del Estado y volvió a negar una eventual cesión de poder. "Será el candidato presidencial del pueblo revolucionario para las elecciones de 2012", anunció.
El vicepresidente resaltó que sólo cumple el rol de ejecutor de las decisiones de Chávez, tomadas desde La Habana, y que no se deben aplicar las normas constitucionales para su sustitución temporal o absoluta, tal como lo exige la oposición.
"Es evidente que (Chávez) no está en capacidad de ejercer en forma plena el poder. La seguridad del Estado no puede ser manejada fuera del territorio nacional", aseveró ayer Roberto Enríquez, presidente del opositor partido Copei, identificada con la Democracia Cristiana.
"Los soldados de la Patria, que somos la sangre, la savia y el alma del pueblo, queremos expresar nuestro sentimiento más profundo de lealtad al Comandante en Jefe y al Gobierno revolucionario", sostuvo ayer el ministro de Defensa, Carlos Mata Figueroa, en un acto por ascensos militares.
Mientras tanto, los venezolanos debaten cuándo y en qué estado regresará su Presidente, lo que ha sembrado de incertidumbre y tensión el futuro político del país petrolero.
En la calle las opiniones están divididas y muchos creen que, aunque el mandatario mejore, ya no podrá mantener el vertiginoso ritmo de discursos y apariciones públicas que han caracterizado su forma de gobernar desde que llegó al poder en 1999. (Especial-DPA-AFP-Télam-Reuters)